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Articulista Invitado – Héctor Yunes Landa

  • julio 13, 2012 , 3:40 pm

Muchas gracias a todos por su participiación

Entodo el país, y Veracruz no fue la excepción, la jornada electoral del primerode julio se vivió con intensidad. Fue una elección que se significó por un altonivel de competencia y esto es lo deseado para quienes confiamos en lademocracia. Sin embargo, los resultados que arrojó la elección,infortunadamente para nuestro sistema democrático, no han sido  aceptados por algunos de los contendientesperdedores. Creo que esta situación es injusta para muchos mexicanos yveracruzanos que, con su esfuerzo personal y su tiempo, participaron en eldesarrollo y vigilancia de estos comicios, los cuales representan la granoportunidad para dar un nuevo rumbo a la nación.

 
Elproceso electoral es una contienda cívica organizada por y con los ciudadanos mexicanos;en Veracruz la participación de 69 mil 384 ciudadanos como funcionarios decasilla, así como de 4 mil 273 ciudadanos que observaron la jornada electoral, esuna muestra palpable de avance en la consolidación del sistema democrático querige nuestro país.

 
Lajornada electoral se caracteriza, principalmente, por propiciar una intensaactividad ciudadana, en la que los integrantes de las mesas directivas decasilla se ven sometidos a una gran vigilancia para lograr un desarrollo legaly trasparente; asimismo, están sometidos a una fuerte presión para concluir lajornada en los términos que demanda la sociedad para contar con los resultadospreliminares lo antes posible ya que eso da certidumbre a la elección.

 
Resultacomprensible y explicable entonces, que puedan ocurrir errores, accidentes uomisiones de parte de los ciudadanos, voluntarios por cierto, encargados delescrutinio y cómputo en las casillas en el afán de cumplir con rapidez ladelicada responsabilidad cívica encomendada.

 
Estoserrores pueden involuntariamente beneficiar o perjudicar a cualquiera de lospartidos políticos que contienden en detrimento de otro, pero esto ocurre enigualdad de probabilidades para todos los partidos políticos participantes enel proceso. Un aspecto adicional muy importante es que en la gran mayoría decasillas existen representantes acreditados por cada uno de los partidoscontendientes; son éstos representantes los que van verificando el cumplimientopuntual de la legalidad en cada etapa del proceso, desde la recepción de lasboletas y apertura de las casillas hasta el cierre de las mismas y realizacióndel cómputo de los votos emitidos por los ciudadanos. Todos los representantesde todos los partidos verifican cada voto, lo cuentan y hacen la sumatoria paraestablecer el cómputo final.

 
Meparece muy injusta la idea de que los errores en los conteos sean imputables aldolo o mala fe de los integrantes de las mesas directivas de las casillas,puesto que estaríamos haciendo señalamientos injustos e injustificables aciudadanos que con entusiasmo participan en esta trascendental jornada cívica.Pensar esto, además, haría suponer que los millones de ciudadanos participantesen el proceso están coludidos en una conspiración y, por lo tanto, nuestrademocracia no tendría sustento ni viabilidad. Por fortuna para México, esto noes así.

 

Detodas maneras, y en previsión de cualquier error u omisión, de buena o de malafe, nuestra ley electoral vigente contempla estas eventualidades, los recursoslegales y los procedimientos jurídicos que los contendientes pueden seguir.También establece con absoluta claridad las causales tanto de apertura depaquetes, recuento y, en su caso, anulación de casillas. Esto otorga plenacertidumbre a la sociedad de que sus votos son contados con pulcritud yrespetados de manera escrupulosa.

 
Resultapor ello muy lamentable que un proceso electoral ejemplar, con uno de losmayores niveles de participación ciudadana en la historia de México, pretendaser manchado por algunos con suspicacias mañosas y dolosas. Esto sólo demuestraque se trata de ganar en los medios lo que no se pudo ganar en las urnas.

 

Porlo que a los candidatos priístas concierne, estamos sujetos a lo que determinenlas instancias electorales, con la confianza de que contamos con el apoyo de lamayoría y que obtuvimos un triunfo claro y limpio. Al día de hoy, habiéndosevuelto a contar los votos en cada uno de los 21 distritos federales que tieneVeracruz, nuestro triunfo es claro e inobjetable.

 
Noes posible, que sólo se diga que hay democracia cuando el PRI pierde y, encambio, cuando obtiene un triunfo bien ganado, se invoque el fraude electoral.Cuando el PRI pierde reconoce su derrota y asume una posición madura yresponsable; esto favorece y  fortalece anuestra democracia. Pero no es justo que no se reconozcan nuestros legítimostriunfos y se diga que sólo hay democracia cuando el PRI pierde.

 
Noes justo para los ciudadanos que con su voto fortalecen la democracia, ni parael futuro de la nación, que en cada proceso electoral se pretenda mantener lasombra del fraude. México cuenta con uno de los sistemas electorales másavanzados en el mundo y reconocido por muchas naciones, es tiempo que dejemosatrás la nefasta idea de que la elección se resuelva en instancias judicialesen lugar de que la definan los ciudadanos en las urnas. Como dijo el PresidenteFelipe Calderón: vivimos un proceso electoral ejemplar e histórico y lo buenoes que en la Democracia ni se gana para siempre ni hay derrotaspermanentes.

 
Muchasgracias a todos los ciudadanos que mantienen su confianza en el desarrollodemocrático de México y aportaron su valiosa participación en el procesoelectoral federal. Cualquiera que haya sido la opción política por la quesufragaron, muchas, muchas gracias.

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