Desafían a Assad… con arte
- julio 21, 2012 , 12:03 pm
Artistas sirios optan por la caricatura para criticar y denostar la violencia del regímen
![]()
![]()
Al Qusayr, Siria (20 julio 2012).- Los sirios utilizan una nueva arma contra el Presidente Bashar Al-Assad: su ingenio.
La producción de caricaturas y pancartas, que ridiculizan y denuncian la política represiva del líder sirio, se ha convertido en un nuevo frente de combate, al margen de la lucha armada, tras 16 meses de revuelta.
“Nuestra arma es nuestro ingenio. Yo no sirvo para empuñar un arma y matar gente. Cada uno tiene un papel en esta revolución; hay quien nació para luchar y otros para pintar”, comenta Lyman, fundador de un grupo de artistas disidentes.
Cada jueves, este grupo se reúne en una casa de Al Bueda, en la provincia de Homs, al centro del país, para preparar las pancartas que los vecinos de las localidades cercanas usarán en las protestas de cada viernes.
“Empecé pintando caricaturas para llevarlas a las manifestaciones de los viernes para demostrar mi inconformidad con el régimen; a la gente le gustó y cada semana llevaba más, hasta que acabó convirtiéndose en una vocación”, afirma Lyman.
La parodia y la denuncia gráficas también se han convertido en el único medio de protesta para las mujeres, algo clave en un país árabe donde sólo los hombres participan en el combate armado.
“Los jóvenes se han unido al Ejército Sirio Libre (ESL) para luchar contra el régimen, y nosotras, las mujeres, estamos relegadas a quedarnos en casa y ver cómo los matan”, comenta Fátima, de 23 años.
“Bashar mata a muchísima gente y nosotras no tenemos armas, pero tenemos pinturas y con ellas luchamos contra el régimen”, sentencia su hermana Doha, quien, con apenas 15 años, es una figura local de la revolución.
El “arma del ingenio” ha logrado incomodar al régimen sirio, pues la Policía secreta ha amedrentado a algunos artistas y sus familiares.
“Una noche llegaron a mi casa y detuvieron a mi padre. Estuvo preso 10 días, durante los cuales lo torturaron, y todo porque un vecino me delató”, cuenta Mazir.
“Pero ya no tengo miedo. Si tengo que morir, lo haré sabiendo que contribuí a derrocar al régimen y a traer la libertad para todos los sirios”, agrega.
Pero no todos los caricaturistas tienen un discurso tan pacifista.
“Tengo claro que las caricaturas no acabarán con el régimen de Bashar Al-Assad, en cambio las armas sí lo harán. A la violencia sólo se responde con violencia”, afirma Ibrahim, quien participa en la elaboración de pancartas, pero también es miembro del ESL.
Reforma































