En corto sin cortes por: José Ortíz Medina
- agosto 29, 2012 , 9:19 am
* Iván y su mafia, tras el Orfis
* Tratan de impulsar a Portilla
* JDO felicita a tecnológicos
Para ocupar el cargo de auditor general del Orfis, se deben reunir los requisitos que establecen los artículos 58, fracciones I, II, IV, Y V y 67, fracción III, de la Constitución Política del estado; 66 y 70 de la Ley de Fiscalización superior, así como el 7 y 11 del Reglamento Interior del Orfis.
Particularmente, debe destacarse que quien pretenda ser auditor general no debe haber desempeñado, ni desempeñar durante el ejercicio del cargo, ninguna función, actividad o comisión alguna en partidos políticos, agrupaciones o asociaciones políticas, en los órdenes municipal, estatal o federal, a menos que se hubiere separado del cargo, función o nombramiento conferido, cinco años antes de la designación como titular de algunas de las unidades administrativas del órgano.
Esto viene a colación, ya que el Contador Público Iván López Fernández Contralor General del Estado, trata a toda costa de apropiarse del Orfis, y para tal efecto pretende impulsar a su empleado el Contador Público Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, director general de Control y Evaluación, quien está impedido por ley, ya que los tres últimos años del sexenio de Fidel Herrera Beltrán, Portilla Vázquez se desempeñó como Contralor General del Partido Revolucionario Institucional, donde tuvo trato con candidatos a alcaldes y diputados federales y locales, no obstante que también se desempeñaba al mismo tiempo como funcionario del C-4, donde manejaba en aquel entonces los recursos federales del Foseg. Y cómo olvidar que Portilla Vázquez llevó para quedarse, al PRI, una impresora de fotocredencialización marca Datacard, modelo SP75 propiedad del C-4, para en aquel entonces echar a andar la campaña de afiélate (credenciales de afiliación a miembros del PRI).
También hay que recordar la amistad que a Portilla Vázquez le une con el actual subsecretario de gobierno Enrique Ampudia Mello, desde que éste era funcionario del Issste, ya que Portilla lo conoció a través del Contador Nicolás Baizabal Silva, quien es amigo entrañable de Portilla.
Baizabal se desempeñó como subdirector de operación financiera
(subtesorero de la Sefiplan ), en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán y es hermano de la Arquitecta Yolanda Baizabal Silva, en aquel entonces subdirectora de Conservación y Mantenimiento del Issste a nivel nacional, por recomendación de Ampudia Mello.
Portilla Vázquez comenta a sus allegados que cuenta con el apoyo de su jefe el contralor general del estado y el actual subsecretario de gobierno.
La ambición desmedida de Iván López Fernández no tiene límites. Habría jurado a sus allegados que el Orfis lo va a contralar él, para seguir haciendo
–aseguran– sus múltiples negocios como los que estaría haciendo en la Contraloría con la infinidad de despachos contables que posee. Hay quien dice que son treinta.
Además de su empresa mobiliaria, la cual ha participado en todas las licitaciones donde se ha ganado y ha equipado de equipo mobiliario a varias dependencias de gobierno.
Por cierto, ya hay varias quejas de secretarios de despacho por las presiones que ejerce López Fernández, para acrecentar -según nos aseguran– sus múltiples negocios, obviamente apoyado por Portilla Vázquez.
Por eso mismo Iván López Fernández ha hecho mancuerna con Enrique Ampudia Mello, para que este último apuntale a su favorito a ocupar la titularidad del Orfis, y para esto utiliza como puente a su medio hermano (aunque no lleva su primer apellido), Víctor Manuel Galindo García, su secretario particular, quien por cierto laboró en el área administrativa de la dirección de Gobernación cuyo titular era precisamente el actual Subsecretario de Gobierno en el sexenio de Patricio Chirinos Calero, con quien guarda una estrecha relación, pues fue de los primeros en ponerse a sus órdenes cuando Ampudia tomó posesión.
Si bien es cierto que López Fernández cuenta con la amistad y confianza del gobernador, también es cierto que este último ya le ha empezado a poner barreras y precisamente por las quejas que hay en su contra por los múltiples negocios y por su eterno estado etílico y sus indiscreciones que afectan la imagen del gobernador. ¿Se dejará sorprender esta vez el gobernador del estado? Es pregunta.
VERACRUZ ES LA entidad que más ha crecido en educación superior tecnológica con 21 Institutos Tecnológicos, 3 universidades tecnológicas y una universidad politécnica. Lo secunda Puebla con 24, el Estado de México con 22, Jalisco con 16 y Guanajuato con 13. En esta entidad la matrícula es de 50 mil estudiantes, lo que representa el 23.27 del total de educandos en Institutos Tecnológicos Descentralizados, Universidades Tecnológicas y Universidades Politécnicas a nivel nacional y en este sentido, el Estado de México aparece nuevamente en el segundo lugar con un lejano 17.81 por ciento. Por eso ayer, el jefe del ejecutivo, Javier Duarte de Ochoa, al inaugurar en el Salón Tajín del World Trade Center de Boca del Río, el ciclo escolar 2012-2013 de los 25 centros superiores tecnológicos y dar el banderazo del Foro de Innovación y Desarrollo Tecnológico, tuvo a bien reconocer el trabajo en equipo que viene desplegando desde el inicio de la presente administración el Director del Sistema de Educación Tecnológica Superior de Veracruz, Arturo Martínez Vega y los 25 directores y rectores de igual número de planteles de todo el Estado. Llamó particularmente la atención que el mandatario veracruzano, a pesar de su apretada agenda, haya roto el protocolo y pese a que en el programa estaba previsto que únicamente visitara tres stands, de última hora Duarte de Ochoa recorrió los 25 instalados en el amplio recinto, en donde constató los avances que cada Instituto y Universidad está registrando en materia de innovación e investigación. En jefe del ejecutivo, cercioró ayer no solo el avance en este rubro, sino que además refrendó la disposición de su gobierno por impulsar el talento de los estudiantes más allá de nuestras fronteras. Bien.
LA PROCURACIÓN de justicia en Veracruz sigue dando resultados y la frase del gobernador Javier Duarte de Ochoa de que la entidad no será tierra para la impunidad, porque el que la hace la paga, ha pasado de ser un discurso a una elocuente realidad. Y esta semana ha sido un claro ejemplo. El lunes, la Procuraduría General de Justicia de Veracruz presentó a Lorenzo Montemira Romero, quien era el cabecilla de una banda de secuestradores que operaba en Xalapa y la región y fue el responsable del plagio del empresario xiqueño Ranulfo Morales Virués. Y ayer martes, el director de la AVI, Enoc Maldonado Castellanos dio a conocer, que la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz y la propia PGJ detuvieron en esta capital a una mujer de origen colombiano que se identificó con pasaporte y credencial de elector falsos, como Ángela Patricia García Gómez y/o Andrea Yazmín Mercado Santillán, de 27 años de edad, quien resultó ser integrante de una peligrosa banda internacional dedicada al robo de casas-habitación que operaba en diversas partes de la República Mexicana.



























